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Cumpliendo un Sueño

Soy el Pilotín Johan Sebastián Torres Arroyo, nací en la capital musical de Colombia, orgullosamente tolimense. Crecí junto a mis padres, Dina y Álvaro; Jessica y Yuli, mis dos hermanas mayores y Junior, mi hermano menor. Desde que tengo memoria son las personas que han estado siempre acompañando cada paso que doy, brindándome el apoyo necesario cuando he pasado por momentos difíciles y acompañándome en mis buenos momentos. Mi familia ha sido una motivación permanente y un soporte constante en cada proyecto que he decidido emprender. El ingreso a la Escuela Naval no ha sido la excepción.

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Terminé mis estudios de secundaria en la Escuela Normal Superior de Ibagué. Allí tuve la oportunidad de experimentar diferentes situaciones que me ayudaron a orientar y definir mi proyecto de vida. Además, recibí unas bases fundamentadas en buenos valores y una formación académica exigente pero necesaria. Esto lo entendí más tarde.

Tomé la decisión de ingresar a la Escuela Naval y formarme como un futuro Oficial de la Marina porque considero que es una profesión fuera de lo común y llena de retos. Cada singladura, cada navegación y cada operación tiene una complejidad particular, resolverlas requiere de poner en práctica todas nuestras habilidades, conocimientos y experiencia. 

Eso es lo que hace llamativo pertenecer a este selecto grupo de hombres y mujeres que hemos decidido poner nuestras vidas al servicio de la comunidad, independiente de si nos estamos formando como un Oficial Mercante, Naval o de Infantería de Marina. No cualquiera se da el lujo de decir “yo soy marino”. Es un verdadero orgullo.

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Cuando tomamos una decisión sin duda alguna tiene una repercusión en nuestras vidas y estoy totalmente convencido que haber ingresado a la Escuela Naval ha sido una de las mejores. Mi experiencia a bordo me ha marcado porque he aprendido muchas cosas, una de ellas es a descubrir que no hay límites y que todos somos capaces de lograr lo que nos propongamos, definitivamente este es un estilo de vida diferente y único enmarcado en valores y tradiciones navales que lo hacen llamativo. Recibimos una formación académica de calidad que se complementa con toda la actividad naval-militar del diario vivir. La Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla” cumple a cabalidad con su objetivo de proporcionar una formación integral para los futuros Oficiales.

La oportunidad de ejercer el cargo de Brigadier Mayor de Batallón es para mí, sin duda alguna, un orgullo y un sueño hecho realidad. Ser el primer Pilotín en ostentar este cargo tan importante dentro del Batallón de Cadetes es una gran oportunidad para demostrar todas las habilidades que se adquieren durante tres años y medio como Aspirante, Cadete, Brigadier y Pilotín. Una singladura llena de muchos retos, que requiere de sacrificio y mucho compromiso con el fin de hacer de este, el mejor batallón. Es una etapa en donde se pone a prueba el liderazgo y es allí donde está el verdadero reto, en saber tomar las decisiones más acertadas alineadas a los objetivos trazados.

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Con una buena actitud, compromiso, dedicación y entendiendo la responsabilidad que conlleva portar el estandarte de la Escuela Naval podré culminar esta etapa de la mejor forma, siendo un ejemplo para las personas que conforman el mejor Batallón de Cadetes de Latinoamérica.

¡HONOR Y TRADICION!